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Destino final de los cadáveres de los fetos no nacidos

Patricia R. Barrera Rivera
26 de enero de 2008.

Objetivo

Se pretende que nuestras leyes reflejen de manera efectiva el respeto a los cadáveres de niños abortados, principalmente por su eminente dignidad humana, y también para crear en la población la conciencia real de la necesidad de inhumarlos o incinerarlos de forma similar a la de sus congéneres.

Para reafirmar una actitud a favor del derecho a la vida, nada mejor que despejar las dudas sobre el carácter humano del embrión y del feto, dándoles el trato efectivo de seres humanos aún a sus restos mortales.

Método

Se trata de un estudio jurídico. Para ello se plantea en la Introducción el problema actual respecto al destino final de los no natos según nuestro sistema jurídico. Posteriormente se hace un análisis de las disposiciones legales aplicables, contenidas en la Ley General de Salud y sus correlativos de la Ley de Salud del Distrito Federal, el Reglamento de Cementerios del D. F., el Código Civil Federal, el Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal y una interesante disposición del Código Civil del Estado de Nuevo León1. Finalmente se hace una propuesta “de lege ferenda” para lograr la respetuosa inhumación de cadáveres de no natos.

INTRODUCCIÓN

Debemos entender, que por disposición de la ley (Art. 314 Fr. V de la Ley General de Salud), cuando se habla de destino final de cadáveres humanos se comprende también el destino final de embriones y fetos humanos. Por lo tanto, un embrión o feto humano muerto es un cadáver que deberá ser tratado con respeto, dignidad y consideración (Art. 346 L. G. S.).

Respecto al no nacido que tiene 13 semanas o más de gestación, (feto), ya la ley prevé que puede inhumarse o incinerarse, previa la expedición de un certificado de muerte fetal, más la autorización del Registro Civil para que sea inhumado o incinerado. (Esta autorización del Juez del Registro Civil no es una certificación de un acto del estado civil y por lo tanto no se puede levantar un acta de defunción, sino una simple constatación de la existencia de un cadáver no nato, y la debida autorización para que pueda ser inhumado o incinerado. No puede haber inhumación o incineración sin la autorización del Registro Civil).

Pero, ¿qué pasa si los padres u otros parientes (disponentes legales de su cuerpo fetal cadavérico) no lo reclaman para su inhumación? No se trata de un cadáver desconocido -puesto que en el hospital se puede constatar quién es su madre en caso de aborto- ya que si fuera desconocido, el Ministerio Público podría autorizar su inhumación en fosa común, o su utilización para fines de investigación o docencia, previa solicitud de institución sanitaria o educativa. La ley es omisa en este aspecto, y nada dice sobre qué conducta deberá observarse en caso de que el cadáver fetal no sea reclamado.

Por otra parte, existe la práctica viciosa de no expedir certificados de muerte fetal sino a partir del quinto mes de embarazo, aproximadamente a las 20 semanas de gestación, y por lo tanto. desde la décimo tercera semana hasta la vigésima semana de gestación, los cadáveres fetales quedan sin certificado de muerte fetal, y por lo tanto sin posibilidad de inhumación.

Otro problema distinto es la inhumación o incineración de embriones (desde la concepción hasta la décimo segunda semana de gestación). Su destino es ser desechados junto a otros desechos hospitalarios, ¿dónde queda, entonces, el trato digno, respetuoso y considerado que menciona la Ley de Salud? Como la ley no prevé un certificado de muerte embrionaria no puede haber una autorización del Registro Civil para su inhumación. Por otra parte, es poco práctico inhumarlos porque el tamaño mínimo establecido para un nicho funerario de cenizas es de 50 cms. por 50 cms. según el Reglamento de Cementerios del D. F., y el tamaño de una fosa de niño es de 1.25 m. por 80 cms., dimensiones éstas demasiado grandes para un pequeño embrión humano. Lo que es claro es que la ley no prevé esta situación, y ante una falta de reglamentación clara, los embriones tendrán un destino incierto, que en el mejor de los casos será el que dispongan sus progenitores, y en el peor de los casos, el que dispongan las autoridades sanitarias.

Aunque la Ley General de Salud es clara en su intención manifiesta de tratar con dignidad y respeto a los cadáveres fetales y embrionarios humanos, la disposición se queda sólo en buenas intenciones, porque las leyes secundarias y conexas son omisas en concretar ese trato digno y respetuoso.

Por ello, más adelante se propone un Procedimiento para Lograr la Inhumación de Cadáveres de No Nacidos Muertos en Útero o Abortados:

MARCO LEGAL SOBRE LA INHUMACIÓN DE CADÁVERES Y RESTOS HUMANOS DE NIÑOS NO NACIDOS

Ley General de Salud:

Art. 313.- “Compete a la Secretaría de Salud:

Fracción II.- La regulación y el control sanitario sobre cadáveres

Art. 314.- Para efectos de este título se entiende por:

II.- Cadáver: al cuerpo humano en el que se haya comprobado la pérdida de la vida

V.- Destino final, a la conservación permanente, inhumación, incineración, desintegración e inactivación de órganos, tejidos células y derivados, productos y cadáveres de seres humanos, incluyendo los de embriones y fetos, en condiciones sanitarias permitidas por esta ley y demás disposiciones aplicables.

VI.- Disponente a aquél que conforme a los términos de la ley le corresponde decidir sobre su cuerpo o cualquiera de los componentes en vida y para después de su muerte.

VIII.- Embrión, al producto de la concepción a partir de éste y hasta el término de la duodécima semana gestacional.

IX.- Feto, al producto de la concepción a partir de la decimotercera semana de edad gestacional, hasta la expulsión del seno materno.

XI.- Producto, a todo tejido o sustancia extruida, excretada o expelida del cuerpo humano como resultante de procesos fisiológicos normales. Serán considerados productos, para efectos de este Título, la placenta y los anexos de la piel.

Art. 318.- Para el control sanitario de los productos y DE LA DISPOSICIÓN DEL EMBRIÓN y de las células germinales, se estará a lo dispuesto en esta ley, en lo que resulte aplicable, y en las demás disposiciones generales que al efecto se expidan.

Art. 319.- Se considerará disposición ilícita de órganos, tejidos, células y cadáveres de seres humanos aquélla que se efectúe sin estar autorizada por la ley.

Art. 346.- Los cadáveres no pueden ser objeto de propiedad y siempre serán tratados con respeto, dignidad y consideración.

Art. 348.- La inhumación o incineración de cadáveres sólo podrá realizarse con la autorización del oficial del Registro Civil que corresponda, quien exigirá la presentación del certificado de defunción.

Los cadáveres deberán inhumarse, incinerarse o embalsamarse dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a la muerte…

Art. 350 Bis 6.- SÓLO PODRÁ DARSE DESTINO FINAL A UN FETO PREVIA EXPEDICIÓN DEL CERTIFICADO DE MUERTE FETAL.

En el caso de que el cadáver del feto no sea reclamado dentro del término que señala el artículo 348 de esta ley, deberá dársele destino final…

Art. 388.- Para los efectos de esta ley, se entiende por certificado la constancia expedida en los términos que establezcan las autoridades sanitarias competentes, para la comprobación o información de determinados hechos.

Art. 389.- Para fines sanitarios se extenderá los siguientes certificados:

Fr. III.- De muerte fetal.

Art. 391.- Los certificados de defunción y de muerte fetal serán expedidos, una vez comprobado el fallecimiento y determinadas sus causas, por profesionales de la medicina o personas autorizadas por la autoridad sanitaria competente. (En los mismos términos el artículo 80 de la Ley de Salud para el Distrito Federal).

Art. 392.- Los certificados a que se refiere este título se extenderán en los modelos aprobados por la Secretaría de Salud y de conformidad con las normas oficiales mexicanas que la misma emita. Dichos modelos serán publicados en el Diario Oficial de la Federación… (En los mismos términos el artículo 80 Bis de la Ley de Salud para el Distrito Federal.)

Art. 419.- Se sancionará con multa hasta de dos mil veces el salario mínimo general diario vigente en la zona económica de que se trate, la violación de las disposiciones contenidas en los artículos… 346, 350 Bis 6, 391 y 392 de esta ley.

Reglamento de Cementerios del D. F.

Art. 1º.- El establecimiento, funcionamiento, conservación y operación de cementerios en el Distrito Federal, constituyen un servicio público que comprende la inhumación, exhumación, reinhumación, y cremación de cadáveres, restos humanos y restos humanos áridos o cremados.

En la aplicación de este reglamento, corresponde al Departamento del Distrito Federal, el control sanitario de los cementerios sin perjuicio de la intervención que sobre la materia compete a la Secretaría de Salubridad y Asistencia, en los términos de la Ley General de Salud.

Art. 5.- Corresponde a la Dirección General Jurídica y de Estudios Legislativos:

Fr. IV.- Intervenir, previa la autorización correspondiente de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, en los trámites de traslado, internación, reinhumación, depósito incineración y exhumación prematura de cadáveres, restos humanos y restos humanos áridos y cremados.

Art. 6.- Corresponde a las Delegaciones:

I.- Prestar lo servicios públicos de inhumación, exhumación o reinhumación de cadáveres, restos humanos y restos humanos áridos y cremados en los panteones civiles generales, delegacionales y vecinales.

III.- Proponer a la Dirección General Jurídica y de Estudios Legislativos el establecimiento o modificación de normas y criterios aplicables a los servicios de que trata este reglamento.

IV.- Proponer a través de la Dirección General Jurídica y de Estudios Legislativos el establecimiento de cementerios civiles generales, delegacionales o vecinales.

Art. 14.- Los depósitos de restos áridos o cenizas que se realicen en templos o en sus anexidades deberá sujetarse a las disposiciones de la Ley General de Bienes Nacionales y sus reglamentos y a las previstas en este ordenamiento.

Art. 42.- La inhumación o incineración de cadáveres, sólo podrá realizarse en los cementerios autorizados por el Departamento del Distrito Federal, con la autorización del encargado o del Juez del Registro Civil que corresponda, quien se asegurará del fallecimiento y sus causas, y exigirá la presentación del certificado de defunción.

Art. 45.- Los cadáveres o restos humanos, deberá inhumarse, incinerarse o embalsamarse entre las doce y cuarenta y ocho horas siguientes a la muerte, salvo autorización específica de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, o por disposición del Ministerio Público o de la autoridad judicial.

Art. 46.- Los gastos que se originen por la refrigeración para la conservación de un cadáver o restos humanos en algún cementerio, serán a cargo del custodio, de acuerdo con las tarifas autorizadas.

Art. 52.- La cremación de cadáveres, restos humanos o restos humanos áridos, se efectuará en cumplimiento de la orden que expida el Juez del Registro Civil y previa la autorización sanitaria del Departamento del Distrito Federal.

Art. 53.- La cremación de cadáveres, restos humanos o restos humanos áridos podrá ser solicitada por el custodios debidamente autorizado…

Art. 55.- Una vez efectuada la cremación, las cenizas serán entregadas al custodio o a su representante… (Nota. Custodio es la persona física considerada como interesada para los efectos de este Reglamento. Art. 11, Fr. IX).

Código Civil Federal.

Art. 117.- Ninguna inhumación o cremación se hará sin autorización escrita dada por el Juez del Registro Civil, quien se asegurará suficientemente del fallecimiento, con certificado expedido por médico legalmente autorizado. No se procederá a la inhumación o cremación sino hasta después de que transcurran 24 horas del fallecimiento, excepto en los casos en que se ordene otra cosa por la autoridad que corresponda. (En el mismo sentido el artículo 117 del Código Civil del Distrito Federal).

Reglamento del Registro Civil del Distrito Federal

Art. 87.- Ninguna o cremación se hará sin autorización escrita dada por el Juez, quien constatará el fallecimiento mediante certificado de defunción en formato expedido por la Secretaría de Salud o suscrito por médico legalmente autorizado…

Código Civil del Estado de Nuevo León.

Art. 58.- Tienen obligación de declarar el nacimiento, el padre y la madre o cualquiera de ellos dentro de los sesenta días de ocurrido. A falta de los padres, están obligados a hacerlo los abuelos. Los médicos, cirujanos o matronas que hubieren asistido al parto, tienen obligación de dar aviso del nacimiento al oficial del Registro Civil dentro de los tres días siguientes mediante la entrega del certificado de nacido vivo o CERTIFICADO DE DEFUNCIÓN FETAL O DEL PRODUCTO, de acuerdo con las formas expedidas por la dirección del Registro Civil. La misma obligación tiene el jefe de familia en cuya casa haya tenido lugar el alumbramiento, si éste ocurrió fuera de la casa paterna.

Recibido el aviso, el oficial del Registro Civil en observancia a lo dispuesto por el artículo 337, levantará el acta de nacimiento conforme a las disposiciones relativas, o expedirá la orden de inhumación.

PROCEDIMIENTO PARA LOGRAR LA RESPETUOSA INHUMACIÓN DE CADÁVERES DE NO NATOS MUERTOS EN ÚTERO O ABORTADOS.

1.- Modificar el artículo 350 Bis 6 de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:

“Art. 350 Bis 6: Sólo podrá darse destino final a un feto previa expedición del certificado de muerte fetal, el cual deberá ser presentado al encargado del Registro Civil correspondiente para expedir la orden de inhumación o cremación.

El destino final de un embrión será el de su respetuosa cremación, y la entrega de sus cenizas a sus disponentes.”

2.- Después de ello, formular un Instructivo al personal de salud para obligar a los médicos, cirujanos o personal sanitario que hubieren intervenido en el procedimiento, a que una vez que recaben el “certificado de muerte fetal” pongan a disposición de los “disponentes secundarios” (madre, padre o ascendientes) el cadáver o restos del no nacido, y den aviso al encargado del Registro Civil correspondiente para la expedición de la orden de inhumación, y en caso de negativa de los ascendientes, se ponga a disposición del Ministerio Público para que proceda a solicitar la orden de inhumación al encargado del Registro Civil.

3.- Solicitar a alguno de los Delegados Políticos del Distrito Federal para que proponga a la Dirección Jurídica y de Estudios Legislativos del Gobierno del Distrito Federal, estos criterios aplicables a los servicios de inhumación de panteones civiles en el D.F., puesto que se trata de adecuar los servicios que prestan los panteones del D.F. a las normas generales de la Ley General de Salud, y está facultado para ello por el artículo 6° del Reglamento de Cementerios del D.F.

1 No se hace mención especial al Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de la Disposición de Órganos, Tejidos y Cadáveres de Seres Humanos, porque las disposiciones relativas repiten las contenidas en la Ley General de Salud que se transcriben.

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